La Danza Oriental y Embarazo

La danza del vientre es una buena forma de hacer ejercicio suave durante el embarazo. La práctica de esta técnica oriental aporta numerosos beneficios físicos y psicológicos. Practicarla durante el embarazo y en el postparto, te ayudará a vivir estos meses de forma positiva y a recuperarte antes.

Las mujeres que bailamos esta danza conseguimos fortalecer y flexibilizar todos los músculos de nuestro cuerpo, captamos energías positivas, nos dulcificamos internamente facilitando así las funciones biológicas propias del sexo femenino. Hemos comprobado que se sueltan tensiones profundas de las que muchas veces no tenemos conciencia, dulcificamos la mirada, adquirimos estilo propio y nos envolvemos por una especie de aura misteriosa despertando el interés de las personas que nos rodean. Es la única danza con la que conseguimos disfrutar con nosotras mismas, nos autoafirmamos, llegando a sentir una mezcla de placer y euforia al mismo tiempo. Despejamos nuestra mente y sin darnos cuenta cultivamos exquisitez, belleza, delicadeza… Nuestro natural erotismo se sublima convirtiéndose en fuente de agua viva que libremente sobresale por su generosidad, amor y alegría.

 

Beneficios físicos: la primera esfera de influencia de la danza oriental es el propio cuerpo. A través del movimiento, se hace una actividad aeróbica moderada que mantiene el corazón sano, los músculos de casi todo el cuerpo fuertes, las articulaciones se hacen más dúctiles y la postura del cuerpo mejora, enderezándose suavemente. Entonces, la estabilidad y el equilibrio también se ven beneficiados. Es fácil apreciar que cambiar la manera de andar contribuye al bienestar de todo el resto del cuerpo. Al practicar la danza oriental la mirada y las facciones de la cara ganarán en intensidad. Además contribuye a desarrollar una respiración profunda. Se comienza a pensar racionalmente en la alimentación y en la forma física lo que motiva a elegir comidas más saludables.

En resumen, los Beneficios son:

-Favorece la correcta alineación corporal

-Mantiene el tono del suelo pélvico

-Alivia los dolores de la zona lumbar

-Contribuye a relajar la pelvis

-Mejora la percepción del propio cuerpo

-Ayuda a oxigenar y calmar al bebé

-Aumenta la paciencia y relaja

-Mejora el estado de ánimo

– Beneficios mentales: en la medida en que el cuerpo se distiende y se relaja, también la mente entra en un estado de relajación, que permite distanciarse de las angustias y los temores. El desbloqueo de las articulaciones, los músculos y los órganos trae también consigo un desbloqueo a nivel psíquico, que saca a la luz muchos sentimientos reprimidos voluntariamente. También pone de relieve los complejos y las insatisfacciones del cuerpo, dando la oportunidad de liberarse de ellos. Un regalo más de la danza oriental es la coordinación psicomotriz: poco a poco, irá aumentando la habilidad para coordinar cada parte del cuerpo con la música, y muchos otros gestos de la vida cotidiana que depende de esta aptitud se agilizarán. En cuanto a los pensamientos, esta danza es una especie de meditación activa en que se está viviendo plenamente en el presente, aumentando la concentración y la habilidad de enfocar la atención. Por ello favorece enormemente la paz mental y el bienestar psíquico. Hay una mayor implicación en el aquí y en el ahora. Cuando se es constante, mente y cuerpo van de la mano, y el cerebro gana en capacidad de discernimiento. Aparece la conciencia corporal con lo que aumenta el control corporal que permite bailar con más confianza y seguridad. Y no hay que olvidarse de la creatividad.

– Beneficios emocionales: las mejoras estarán por su puesto vinculadas a la carga emocional que arrastra cada una y la disposición que tenga para desprenderse de ella. Si se desbloquea el cuerpo, se liberan también las inhibiciones con las que cargamos. Socialmente, el nuevo sentir invitará muy probablemente a ganar seguridad en una misma y a mejorar las relaciones con el entorno. A medida que se baila van entrando ganas de arreglarse y ponerse guapas porque se sienten elegantes y femeninas, generosas con su cariño y mucho más seguras de caer bien a los demás. No es raro que se produzcan grandes transformaciones en los sentimientos cuando se lleva un tiempo bailando. Cuando se invierten horas y esfuerzo en una tarea que gusta es inevitable que aumente nuestra autoestima al ver cómo vamos obteniendo buenos resultados.

– Beneficios sensuales: el despertar de la sensualidad es uno de los principales beneficios de practicar la danza oriental.

Cuerpo y Mente conectados

La danzaterapia es una disciplina terapéutica grupal o individual, que mediante técnicas de expresión corporal, pretende que la persona aprenda a manifestarse con su propio cuerpo, siendo éste y la danza, los medios para poder comunicarse.

La danzaterapia tiende a descubrir las potencialidades de cada individuo y que cualquier persona puede hacerlo, desde niños, adolescentes, hasta adultos. Se trabaja con la imaginación y la creatividad, con el objetivo de que la persona ponga en juego sus cuestiones internas y logre expresar con el cuerpo, lo que no puede con palabras.

Con la intención de generar la mayor espontaneidad posible, durante la sesión no se establecen reglas rígidas, sino que varían según las necesidades del grupo, se comienza con un precalentamiento para ir tomando contacto con el cuerpo y prepararlo para la actividad, pero después los trabajos varían.

Una de las principales ventajas de la danzaterapia, es que ayuda a liberar endorfinas, incrementar la felicidad y un estado de ánimo positivo.

¿Cuáles son los beneficios psicológicos de la danzaterapia oriental?

Ayuda a desbloquear las emociones y estimula la memoria y la concentración. El trabajo con la expresión de las emociones y los distintos estados de ánimo, sosiego, dulzura, ayuda a desinhibirte, fomenta la confianza en ti misma y desarrolla la feminidad.

Las técnicas de danza árabe que se emplean están centrados en el movimiento de las caderas y la pelvis, incrementando la sensualidad, la flexibilidad y las sensaciones corporales.

Mediante esta técnica, incrementa el placer y el bienestar, se superan inhibiciones, y se aprende a conocer y a expresar las emociones. La danza libera nuestro potencial creador y posee en sí misma, efectos terapéuticos, logrando conectar el cuerpo y la mente.